Maquillaje para embellecer, proteger y rejuvenecer

Si el rostro se mantiene cuidado con los productos y los tratamientos faciales adecuados la belleza del mismo será algo que salte a la vista. Aún así todavía la imagen puede mejorarse con la utilización de maquillaje. Resaltar o potenciar ciertos rasgos es posible gracias a la cosmética pero ésta no cumple sólo esta función: también puede proteger el rostro de los rayos solares contribuyendo a retrasar así el envejecimiento de la piel.

Las manchas de la piel, las arrugas o la sequedad de la misma son signos que denotan el paso del tiempo y en muchas ocasiones vienen provocados por la exposición prolongada al sol. Por este motivo los filtros de protección solar deben ser la base de los cuidados faciales durante todo el año.

Sin embargo, sumar el filtro solar a la hidratación diaria del rostro puede ser demasiado; por este motivo cada vez son más los cosméticos que incorporan protección solar (ya sean base de maquillaje, coloretes o sombras). Además de la protección solar, un maquillaje que incorpore retinol para estimular la producción del colágeno, vitaminas para nutrir la piel, antioxidantes para combatir los radicales libres y ácido hialurónico para hidratar en profundidad es la mejor opción para cuidar la piel además de embellecerla.

En cuanto al factor de protección, al margen del maquillaje, éste depende de la edad. Un factor quince es lo mínimo que debe utilizarse; se reserva para los casos de menos de treinta años y para las épocas en las que la exposición solar no es tan directa. A partir de los treinta ya es recomendable subir el factor de protección al menos hasta treinta y en pieles especialmente sensibles el número recomendado es cincuenta.

En definitiva, aunque la principal función del maquillaje es embellecer la piel también puede protegerla del sol e incluso evitar el envejecimiento; ¿por qué conformarse con uno de estos tres beneficios si se pueden obtener todos?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.